viernes, 1 de junio de 2012

Historias de papel 2

Después de hablar hace ya algún tiempo de las fascinantes historias que encierran los billetes colombianos de 5.000 y 20.000 COP (José Asunción y Julio Garavito respectivamente), no podía olvidarme del billete de 10.000 COP que, en este caso, rinde homenaje a una de las heroínas de la Independencia colombiana, Policarpa Salavarrieta, única personalidad histórica femenina en aparecer en el papel moneda colombiano.
 

“La Pola” que es como se la conoce popularmente, padeció la época conocida como el “régimen del terror” impuesto por el Virreinato español a principios del Siglo XIX y que trató de contener todo conato de independencia por parte del pueblo.
Mujer de amplio nivel cultural para su época, se hizo muy conocida por colaborar de diversas formas en la restitución de la patria, como informadora, conspirando contra la corona o participando activamente en la adquisición de armas para la causa. Se podría decir que actuó como una verdadera espía en una etapa de la historia de lo más convulsa.
El fin de la historia es trágica, ya que Policarpa es capturada y condenada a muerte, encumbrándose como todo un símbolo de la independencia. Antes de morir (con solo 22 años) una de sus frases fue "ved que aunque mujer y joven, me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más".
Actualmente sus restos yacen en el pantéon de los héroes de la independencia de la Iglesia de la Veracruz en Bogotá (carrera 7ª con calle 16).

en el reverso del billete aparece una imagen de la Plaza de Guaduas, lugar donde nació

Como datos curiosos decir que el día 14 de noviembre es el "día de la mujer colombiana" en su honor, o que Bavaria produjo hace ya muchos años (diciembre de 1911) una cerveza que acabó desapareciendo de la circulación llamada La Pola... actualmente en Colombia se considera con ese nombre genérico a cualquier cerveza.

jueves, 31 de mayo de 2012

La leyenda del hombre caimán

Esta historia es originaria de la zona norte de Colombia o región costeña, concretamente de un departamento cercano al río Magdalena.
El relato cuenta que había un hombre que muy frecuentemente viajaba por la zona conocida como Plato que se dedicaba al comercio de alimentos. Tenía fama de ser un gran vendedor y de rodear toda la venta de sus productos con un aura de misterio y exclusividad envidiables. La gente que le compraba quedaba convencida de estar tomándose una fruta o una verdura con propiedades cuasi mágicas.
La verdadera historia comienza –como casi siempre- cuando el vendedor conoce a una bella mulata y surge entre ellos un amor a primera vista que, obviamente, era mal visto por el padre de la muchacha. Ella, junto a otras chicas se reunían para bañarse en un río cercano, restringido para el uso femenino y dividido con el masculino por una gran corriente de agua que impedía el paso a cualquier experto nadador. La leyenda reza que el vendedor se convertía en caimán para poder nadar junto a la bella muchacha y que el padre, furioso, localizó el lugar en el que se reunían para dar caza al vendedor. Éste, muy astuto, se dio cuenta de sus intenciones y como caimán devoró el barco del progenitor para finalmente llevarse a su amada y no volver a aparecer jamás.
Esta es una de las muchas versiones de la leyenda del caimán en la que se inspiró la famosa canción “Se va el Caimán” de Jose Luis Peñaranda.
Otra de las leyendas cuenta que realmente este hombre era todo un voyeur, con la mala costumbre de espiar a las mujeres desnudas cuando se bañaban en el río y eso, finalmente, le condenó a convertir su cuerpo en el de un caimán dejándole la cabeza de aspecto humano.


jueves, 17 de mayo de 2012

Comer en el mercado de la Perseverancia

En la esquina de la calle 31 con la carrera 5 se encuentra la plaza del mercado de la Perseverancia. Sobre esa carrera, en la Avenida Alfonso López Pumarejo, se aglutina una pequeña hilera de piqueteaderos puramente colombianos que merece la pena visitar.


La plaza de mercado se construyó en 1940 y consta de 4 plantas, aunque creo que en estos momentos solo dos están en funcionamiento. De todos los locales que sirven comidas a pie de calle, mi preferido es el nº 8, situado en la esquina de la carrera 5 con calle 30. Las señoras que se ocupan del negocio sirven sopas y picadas muy sabrosas, platos de diferentes tamaños y precios siempre económicos.


 En la foto. Una picada de bofe (pulmón de res), morcilla, salchichas y papa criolla por solo 5.000 COP.
A la hora de pedir se puede especificar el tipo de morcilla (gruesa o fina), el tipo de salchicha o chorizo, etc. En un día soleado, sentado en la terraza con una buena picada y cerveza fría (1.400 COP)... el aperitivo perfecto!!

viernes, 4 de mayo de 2012

La Puerta Falsa

Al hilo de la entrada sobre el restaurante Antigua Santa Fé, clón del situado junto a la Puerta Falsa, hoy toca hablar de éste último, situado en esa parte de la calle 11 frente a la Catedral y la Plaza Bolívar donde se degustan los mejores platos tradicionales bogotanos. 


Este local, que comenzó sin nombre, se hizo muy popular durante las largas misas -de hasta 3 horas y en latín- de la Catedral, en las que la gente escapaba a través de una de las pequeñas puertas laterales que dan a la calle 11. Esa puerta de la Catedral Primada acabó cerrándose y comenzó a ser muy divulgada la frase "nos vemos en la puerta falsa".
 Las onces, de las que ya hablé en otro post, se hicieron míticas allí. Lo que comenzó como una excusa para beber aguardiente (onces viene de las 11 letras que forman la palabra aguardiente) acabó como una ocasión para merendar tamales, almojábanas, pandebono y demás clásicos santafereños.

Chocolate completo, uno de los platos más demandados. ¡La tradición manda mojar el queso!

Esta antigua "aguapanelería" ofrece lo mejor de la tradición capitalina. Tamales, huevos pericos, chocolate, kumis, masato, arroz con leche y dos afamados postres de la cocina de Cundinamarca, el matrimonio (arequipe y mora) y el divorcio (cuajada, arequipe y mora). Imperdible si se quiere sentir el verdadero ambiente santafereño en la capital.

Calle 11 No 6-50
Bogotá

viernes, 27 de abril de 2012

Bici7ma

Bici7ma es un nuevo servicio de préstamo gratuito de bicicletas en Bogotá que comenzó a funcionar el 16 de abril. Todo aquel que esté interesado solo tiene acudir a la carrera séptima entre las calles 19 y 26 para conseguir una de estas bicis.


El sistema funciona de lunes a viernes de 8am a 4pm y es necesario presentar un documento identificativo, rellenar un formulario y dejarse hacer una foto con el documento en mano. De momento el servicio dispone de 20 bicicletas y 3 lugares donde poder pedirla o devolverla.


jueves, 26 de abril de 2012

Museo de Trajes Regionales de Colombia

Este museo dice mucho del patrimonio cultural colombiano. Las galerías muestran las diferentes formas de vestir durante las colonias, el mestizaje y los trajes y vestidos típicos de cada región del país, así como de las diversas comunidades indígenas.
El recorrido comienza con los pueblos prehispánicos asentados en los Andes, verdaderos expertos en el cultivo y producción algodonera. Los Guane, asentados en las zonas montañosas de Santander, comenzaron a dar color a sus telas y a envolver a los muertos con ellas, práctica funeraria común en aquellos tiempos.

 reproducción con motivos típicos de una túnica Guane

Durante parte del recorrido, se explican las diferentes técnicas y tradiciones textiles (algunas de ellas herencia colonial), los trajes de las diferentes tribus indígenas como los Wauanana, los Cuna (aún se puede encontrar artesanía con motivos Cuna en muchas tiendas del centro) o los Embera y un amplio salón donde se muestran los trajes tradicionales colombianos. Lo más curioso de estos últimos es como muchos eran una versión "simplificada" de los trajes populares españoles de los siglos XVI y XVII que, con el paso del tiempo se fue transformando y adaptando a las condiciones sociales, laborales y del clima de cada región. Algunos de los más interesantes:

Traje para bailar cumbia. Típico del pueblo costeño. La señora de la casa prestaba este tipo de trajes a sus esclavas, junto con el resto de adornos y joyería para competir en las danzas callejeras en días de fiesta. En estas competiciones no solo importaba la manera de danzar sino también la manera de vestir y llevar el traje y adornos por lo que la dueña también se sentía participe y protagonista de las festividades.


Traje silletero antioqueño, portando el famoso carriel paisa, peculiar bolso de cuero de uso masculino. Este tipo de bolsas, comenzaron teniendo dos o tres bolsillos y acabaron confeccionándose de hasta 18 bolsillos. Actualmente, la norma quedó en un máximo de nueve bolsillos con tres de ellos secretos, disimulados dentro de la pieza. Antiguamente los silleteros cargaban sobre sus hombros diversas mercancías con las que comerciaban a lo largo y ancho del país.


Chapoleras o recolectoras de café, el gorro y cesta de mimbre no puede faltar en este traje.


Traje popular de Bogotá. De influencia europea, es uno de los más distinguidos. Estupendo para combatir el frío bogotano.


Traje de la campesina de Cundinamarca, también dispuesto para soportar los climas más fríos.


El final del recorrido es un pequeño homenaje a Manuelita Sáenz, amante de Simón Bolívar, en el que se muestran algunos de sus vestidos más importantes.

Museo de Trajes Regionales
Calle 10 # 6-18
Tel. 3410403 - 2811903- 2826531
Bogotá- Colombia

Horario
Lunes a Viernes de 9am a 4pm
Sábados de 9am a 2pm
Cerrado Domingos y Festivos

Precios
niños: 1.000 COP
estudiantes universitarios con carnet: 2.000 COP
adultos: 3.000 COP
3ª edad gratis

jueves, 19 de abril de 2012

Región Pacífico Colombiana - Chucheros

Playa Chucheros se encuentra a escasos 15 minutos en barco del muelle de Juanchaco. El costo del viaje depende del número de personas que vayan en el bote. El mínimo a pagar para una ida es de unos 60.000 COP (al menos en temporada alta). Para más información hay que hablar con "El Paisa" en el muelle de Juanchaco que es el que lleva este tipo de traslados.

 nuestro conductor hasta Chucheros se hacía llamar Tocayo, curioso...

La playa de Chucheros en sí no es gran cosa en cuanto a claridad y calidad de agua pero sí es muy amplia, de arenas negras, con algunas caídas de agua natural y permite acampar y hacer hogueras (algo sencillo con la abundancia de maderos a la deriva). Para el que no lleve tienda de campaña existen diversas opciones de hospedaje que normalmente incluyen las comidas.

Nuestro hospedaje. Pequeño restaurante y cabañas justo al fondo


vistas de Chucheros desde el inicio de un sendero ecológico

pequeños habitantes de los senderos


Aunque con poco caudal, este el el "chorro Tarcila" en honor a la dueña de nuestro hostal, del mismo nombre. Importante recordar que el volumen de caída de agua de las cascadas depende directamente del nivel de lluvias que se esté dando en ese momento.

El verdadero encanto de este pequeño asentamiento de pescadores está, por un lado, en los paseos por los senderos ecológicos (fotos) y, por otro, en las visitas a las playas cercanas. En dirección a la zona de camping de Juan de Dios encontramos, en una caminata de unos 30 minutos, el área de descanso "La Loma".

playa de La Loma

En esa misma playa conocimos a una familia que, en su horno tradicional,  preparaba panes y dulces típicos de la región pacífico, las cucas y los coquitos. Recién hechos están muy ricos :)


  las cucas son las galletas grandes, los coquitos son las pequeñas bolitas del recipiente azul

Algo más lejos de La Loma se encuentra la playa de Coqueros, último punto hasta llegar a Juan de Dios, uno de los lugares más recomendables tanto por su playa como por la experiencia que se vive alojado en una reserva natural, sin electricidad, y con una gran variedad de caminatas guiadas, circuitos en kayak o excursiones en lancha hasta la cascada de La Sierpe o a las "piscinas" del Tigre.
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